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Huelva

¿Cómo se explica que un lugar con tanta historia detrás tenga un casco histórico más bien pequeño y conserve tan pocas cosas de su intenso pasado?

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¿Cómo se explica que un lugar con tanta historia detrás tenga un casco histórico más bien pequeño y conserve tan pocas cosas de su intenso pasado?

La respuesta es el terremoto de Lisboa de 1755. La pavorosa catástrofe que se llevó por delante la mayor parte de lo que los siglos habían legado a Huelva, y dejó seriamente tocado casi todo lo demás. ¿Quiere eso decir que no hay cosas que ver en la ciudad? Por supuesto que no.

Buceando en los tiempos encontramos el nombre mágico de Tartessos, esa civilización espléndida de la que sabemos tan poco. Las tierras de Huelva habrían podido albergar la capital de aquel próspero y casi mítico reino que entró en contacto con los fenicios y se apagó unos cinco siglos antes de Cristo.

Para no variar, aquí estuvieron también romanos y visigodos, de los que ha quedado poquito, y también se instalaron los árabes durante unos cuantos siglos. Exactamente hasta el XIII, cuando los cristianos se hicieron con la zona.

Y así, hasta que 200 años después llegó el gran acontecimiento del que Huelva sería la protagonista y Cristobal Colón el protagonista. Por si necesitas una pista, va de carabelas y conquistas. Y es que el descubrimiento de América se coció aquí, en tierras onubenses. Es por ello que muchos de los tripulantes de aquellas históricas naves eran justamente de aquí.

Pero, aunque el comercio con el Nuevo Mundo trajo mucha prosperidad a varias poblaciones, Huelva no tuvo en eso tanta suerte como Cádiz o Sevilla. Y encima, para acabar de arreglarlo, sufrió ataques piratas a mansalva, que aderezados con varias epidemias de peste, mandaron al hoyo a media población. Eso ocurría a mitad del siglo XVII, y un siglo después vendría el terremoto del que te hablábamos al principio y que dejó la ciudad, y su valioso patrimonio, hechos unos zorros.

Sin embargo, Huelva levantó cabeza. Reparó antiguos edificios que hoy puedes ver en pie, como la iglesia de San Pedro, la catedral de la Merced o la ermita de la Soledad, y construyó otros nuevos, como la estación de tren o edificaciones suntuosas como la Casa Colón. Además, la actividad de la empresa Rio Tinto Company atrajo, a finales del XIX, un montón de británicos que dejarían su sello en la zona. Muchos se alojaron en el llamado Barrio Obrero, hoy en día un lugar de inconfundible sabor britishque no deberías dejar de visitar.

El caso es que tanta presencia inglesa, junto a la alemana, iba a traer su cola al llegar la Segunda Guerra Mundial: Huelva se convirtió entonces en nido de espías aliados y nazis, e incluso en escenario de la Operación Mincemeat, un plan para engañar a los nazis que acabaría resultando más que importante en el desenlace de la contienda.

¿Te queda algo de tiempo? Pues acércate a ver las Marismas del Odiel, que son Reserva de la Biosfera, o al famoso Parque de Doñana, Patrimonio de la Humanidad y sobre el que te contaremos más cosas en otra de nuestras audioguías.


Huelva

C/ Fernando el Católico, 14 (Oficina de Turismo)
21003 Huelva
(+34) 959 25 74 67

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Etiquetas: Costa

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