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Teatro Romano

Málaga

La moderna Málaga no supo que tenía un teatro romano hasta antes de ayer, como quien dice. Y es que esta construcción apareció en 1951, mientras se hacían obras para la Casa de la Cultura de la ciudad, y lo hizo justo a tiempo para celebrar su cumpleaños número dos mil.

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La moderna Málaga no supo que tenía un teatro romano hasta antes de ayer, como quien dice. Y es que esta construcción apareció en 1951, mientras se hacían obras para la Casa de la Cultura de la ciudad, y lo hizo justo a tiempo para celebrar su cumpleaños número dos mil.

Porque este señor teatro se había construido a finales del siglo I antes de Cristo, en tiempos del primer emperador de Roma, de nombre Augusto, Octavio u Octaviano según los casos. El gobernante fue divinizado y adorado tras su muerte, pero durante los últimos años de su mandato, mientras un niño de Galilea ayudaba a clavar clavos a su padre carpintero, se gestaba una nueva y peculiar religión que acabaría socavando los cimientos del imperio y haciendo del emperador un simple mortal más. En el interior de la alcazaba podrás encontrar algunas de las columnas que llevaban aquí desde los días de Augusto.

El caso es que el teatro se utilizó durante unos tres siglos, día arriba, día abajo, y después cayó en desuso. Pero lo peor no fue eso, sino que los árabes, llegados en el 712, no tuvieron ningún problema en desmantelar aquella antigua maravilla y usar sus piedras para la construcción de su propia necrópolis.

Con todo, buena parte del monumento sobrevivió a las épocas paleocristiana y musulmana, y aquí lo tienes hoy como testimonio de lo que debió de ser el esplendor de la Málaga crecida bajo el ala de Roma.

En la obra se aprovechó la pendiente de una colina para asentar las gradas; algo que, como tantas otras cosas, los romanos copiaron de los griegos siguiendo su sentido práctico y su falta de complejos. El resto de la edificación responde también al patrón habitual, con su proscenio, su orchestrareservada para los VIP, y sus vomitorios, que contra lo que puedas estar pensando con semejante nombre, son únicamente los túneles de entrada y salida al recinto.

En suma, una joya de la arquitectura a la que se decidió dar prioridad en los años noventa, derribando la Casa de la Cultura que ocupaba parte del espacio y excavando el entorno para restaurar y consolidar el conjunto en lo posible. Y es que, donde esté un teatro romano...


Teatro Romano

Calle Alcazabilla, s/n
29015 Málaga
(+34) 951 50 11 15

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