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Oviedo

Asturias

Oviedo se empieza a ver por su catedral, eso que quede claro. Hay que ponerse frente a ella y pararse a pensar que resulta bastante milagroso que esté ahí todavía, habiendo pasado por todo lo que ha pasado.

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Oviedo se empieza a ver por su catedral, eso que quede claro. Hay que ponerse frente a ella y pararse a pensar que resulta bastante milagroso que esté ahí todavía, habiendo pasado por todo lo que ha pasado.

Seguramente se podría decir otro tanto de la ciudad, porque desde el año 761, en que dos monjes fundaron el monasterio que precedió a la población, hasta el 794, en que los musulmanes arrasaron con todo lo que aquí había, no pasaron más que tres décadas. O sea, que Oviedo tuvo una vida complicada desde su mismo nacimiento, y pronto se encerró entre murallas para proteger sus iglesias y tener más fuerza con la que luchar contra los de la Media Luna.

De esas épocas, anteriores al románico, es la famosa Cámara Santa, una antiquísima estructura que forma parte del conjunto que hoy es la Catedral de San Salvador. También del siglo IX nos han llegado el asombroso palacio de Santa María del Naranco y la iglesia de San Miguel de Lillo, en los alrededores ovetenses, que vienen a decir algo que pocos lugares podían decir entonces: que aquí había reyes capaces de mirar a la cara a los monarcas carolingios y de levantar magníficos edificios en piedra que desafiarían al tiempo.

San Julián de los Prados, en la Plaza de Santullano, es otra superviviente prerrománica. Y todas estas ilustres construcciones marcaron el rumbo del Oviedo que vino después, tan vinculado al impulso religioso de la Reconquista, y que con los siglos se fue llenando de conventos e iglesias. Del románico al gótico y del Renacimiento al barroco, aquí se encuentran ejemplos de casi todo, a veces en un único edificio que, como la catedral, superpone estilos y maneras de hacer.

Pero como te decíamos al principio, todas estas piedras han tenido que soportar muchas y malas rachas. Superada la Edad Media, a Oviedo le tocó sufrir un terrorífico incendio en la Nochebuena de 1521 que devoró la ciudad entera. Y ya en pleno siglo XX, la Revolución de Asturias, primero, y la Guerra Civil, justo después, le causaron muy serios daños a la villa.

Pero ya ves, ahí aguantaron la torre gótica de San Salvador, la Universidad, el Mercado del Fontán, el Ayuntamiento, el Hotel Reconquista y el Teatro Campoamor. Que son los tataranietos de aquellos primeros edificios que, hace doce siglos, erigieron unos reyes con ganas de resistir en las montañas a una época bastante tenebrosa.


Oviedo

Plaza de la Constitución, 4 (Oficina de Turismo)
33009 Oviedo
(+34) 984 49 35 63

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