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Monte Aneto Benasque, Huesca

Si has viajado a la bonita localidad de Benasque, seguramente busques aire puro, un bello paisaje pirenaico, paz y armonía con la naturaleza y, en definitiva, esas cosas que no se venden en las tiendas de ninguna ciudad. Pero también puede ser que hayas venido a escalar el Aneto, la más alta cima de los Pirineos.

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Si has viajado a la bonita localidad de Benasque, seguramente busques aire puro, un bello paisaje pirenaico, paz y armonía con la naturaleza y, en definitiva, esas cosas que no se venden en las tiendas de ninguna ciudad. Pero también puede ser que hayas venido a escalar el Aneto, la más alta cima de los Pirineos.

En este caso, no te explicaremos lo que seguramente ya sabes: que a las montañas hay que tenerlas un respeto reverencial y que más de tres mil metros de pico son muchos metros.

Pero para quitarle un poco de hierro al asunto, hoy te contamos la leyenda del macizo de la Maladeta, al que el famoso Aneto pertenece.

Hace mucho… muchísimo tiempo, en el lugar que hoy ocupa el macizo había laderas verdes y amables, a las que un grupo de pastores llevaba sus rebaños. Todo era bonito y precioso hasta que un día se desató una tormenta y los pastores fueron a cobijarse a una cabaña.

Al rato, llamó a la puerta un peregrino harapiento y muerto de frío, y pidió que le dejasen pasar la noche a cubierto. Pero los montañeses se negaron, con tan mala suerte que resultó que aquel vagabundo, era el mismo Dios disfrazado. Enojado una vez más con la raza humana que él mismo había creado, lanzó una terrible maldición que transformó los pastos en glaciares y los rebaños en rocas, convirtiendo de paso a cada uno de los pastores en una montaña helada.

El sambenito de la maldición acompañó al macizo y a sus eternos hielos durante centurias, y costaría bastante cambiar el asunto. Hasta el siglo XVIII nadie tuvo un gran interés en subir montañas, y cuando se empezó a hacer fue más bien con fines cartográficos y militares.

Tardó además en descubrirse que el Aneto, que ahora sabemos que mide 3.404 metros, era el techo de los Pirineos. Eso si, en cuanto se supo, aparecieron aventureros a patadas con ganas de conquistarlo. El problema era el inmenso glaciar que rodeaba el pico sumado al aura maldita que la zona conservaba aún en el XIX, cuando aquellos pioneros y aguerridos escaladores encararon el desafío.

El primer intento se hizo en 1820, y acabó igual de mal que todos los de los años siguientes. La montaña se quedaba con las vidas de los montañeros y la maldición creció y creció, hasta que en 1842 una nueva expedición consiguió hacer cumbre y disipar parte de los demonios.

Aquellos eran otros tiempos, sí, pero la montaña sigue siendo una cosa muy seria que da, también, grandes recompensas. Como la majestuosa vista desde su cima de los Pirineos Centrales si tienes un poquillo de suerte con las nubes y la niebla.


Monte Aneto

Parque natural Posets-Maladeta
22440 Benasque

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Etiquetas: Naturaleza

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